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  • Toni Navarro

El secreto de la Banda del Gran Poder, "Una locura forjada a golpes de Cornetas y Tambores"

Actualizado: 9 abr 2022

Pasaban las nueve de la noche y hacía frío. El poniente comenzaba a soplar retumbaban sones propios de otra época. Sonidos distorsionados y de vez en cuando una melodía que se adivinaba, se interrumpía, seguía, se cortaba. En los bajos y en los altos de la ribereña se aglutinaban jóvenes con fundas colgadas al hombro. Una trompeta, dos cornetas, los bombardinos… se iban desfundando y afinándose para una jornada más de ensayo


Foto: 14 de junio de 2019

La pregunta de por qué un sonido es capaz de erizar la piel, acelerar el pulso o transportar a realidades pasadas es la pregunta de por qué el arte es arte. Y el arte popular, el compartido por el pueblo, tiene la capacidad de arraigar y unir. Coria del Río, como tal, no tiene himno. Y si lo tuviera, tendría muchas candidaturas. Pero una de ellas, sin duda, sería alguna de las marchas de la Semana Santa. Porque Coria del Río, que es Sevilla y Andalucía, reúne en esos días un sentimiento que desborda lo puramente religioso, va más allá de lo espiritual. Por eso, en estos días de crisis sanitaria, para muchos no ha sido una anécdota que en buena parte del centro de Coria del Río retumbara durante algo más de dos hora los sones de la Banda del Gran Poder, los primeros ensayos para una Semana Santa que se celebrará en la calle con procesiones. Suena Gran Poder, de músicos veteranos, la que ha creado muchas de las escenas más recordadas de la Pasión ribereña de las últimas décadas.


21 de enero de 2017

Ya ha caído la noche junto a la Gasolinera del Polígono La Estrella, apenas a unos metros se encuentra la nave donde enseña todo el años ininterrumpidamente, y suenan las primeras marchas. Andrés Martínez, director de la Banda de Cornetas y Tambores del Gran Poder, explica que lo más importante estos días no es que todo suene perfecto, que lo importante es retomar, disfrutar. Estos días para los que tocan instrumentos de viento son complicados, porque es normal que salgan llagas hasta reacostumbrar el cuerpo. A pesar de que son un centenar, muchos músicos han preferido ensayar por varias razones: la primera, el coronavirus, pues a pesar de que la sexta ola vaya amainando, y a pesar de que sean ensayos al aire libre o interior, es lógico el temor; la otra razón, que ya hay fecha para volver a las calles o a los conciertos, es una toma de contacto seria. "Teníamos ganas y nos avisaron de que mañana (por el viernes pasado) podía venir a grabar, así que nos hemos animado".


Andrés empezó con 12 años en la Banda Cornetas y Tambores, que derivaría en la actual de del Gran Poder, "y ahora cumplo 28 años", explica. tres décadas, casi toda su vida, viendo "la trasera del paso", porque pocos días ha estado sin tocar. El pasado lunes 22 de febrero fue el primero que se echó la corneta a los labios en muchos meses, "siete", porque "ensayamos un poco, porque supuestamente Virgen del Carmen iba a salir". Lo primero que sintió entonces fue "añoranza. Se pasa muy mal. Esto es nuestro mundo. Volver de buenas a primeras...". Ahora ensayan con la claridad de que volverán los uniformes. cuenta que "ensayamos el año 2019 hasta unos días antes del Viernes de Dolores", hasta que llegó la pandemia. Andrés, señala "Estábamos tocando muy bien, nos vino muy mal parar". También explica que "ha sido como empezar de cero, con una ilusión tremenda, pero esto no se olvida, lo que se pierde es boca".


Foto: Inicio de la Banda Año 1994

La banda es una de las más buscadas por su elegancia y una de las más reclamadas entre las cofradías. "Con lo que venga, tiraremos para adelante. Esperemos que este año...", dice el director. "Ganas le están echando. El comienzo después de tantos meses es de ilusión". Aunque lo que de verdad han temido es la ilusión de la ciudadanía. El acuerdo para ensayar al final de la tarde en su lugar de ensayo tiene causa en que, de una forma o de otra, "es duro venir y ver los asientos sin ocupar, todo el mobiliario recogido, el local vacío...son momentos de recuerdos y grandes sentimientos" Teníamos ganas había que ensayar. "Y nos temíamos que vinieran a vernos y se juntaran demasiados. Está todo el mundo deseando escuchar tambores. Estamos en un sitio cerrado pero con las distancias para evitar aglomeraciones".


Foto: 29 de agosto de 2019 ·

El plan fraguado es ensayar "un par de diítas a la semana esta cuaresma, por si ocurre algo, por si puede hacerse algo que ahora es imprevisto", aunque con procesiones en las calles. Estos ensayos además están siendo duros. "Tenemos gente de distintos barrios... de todos lados. Habitualmente ensayamos a las ocho, pero tenemos que empezar antes para que ellos puedan volver a sus casas antes de las once. Y al empezar antes, hay quien no puede venir porque está todavía trabajando". Esta actividad cultural, como tal.


Porque, a pesar de que existan algunos perfiles concretos de músicos en puntos concretos de Coria del Río, como Sevilla, donde son músicos profesionales los que tocan en bandas y agrupaciones, "esto no lo hacemos por un tema económico, no compensa. Lo hacemos porque es nuestra pasión", dice Andrés. "Esto es instrumento, uniforme...", añade . "Lo único que se puede es cubrir gastos como gasolina". Bandas y agrupaciones en Coria del Río hay tres, con más de un centenar de miembros, con fuerza entre la cantera.


Foto:1 4 de junio de 2019

Los ensayos se están realizando con distancia cumplida. Igual que los músicos desfilan al paso, al compás, con estilo militar, ahora bien parece que esa distancia de lateral y al frente estuviera medida con una regla por un capitán. "Estamos a dos metros o dos metros y medio", señala Andrés. "A todo el mundo que le guste esto le toca el alma escuchar de nuevo un ensayo. Sin que tenga que ser tan religioso, sino solo porque le guste la Semana, Santa, como es la Feria o el carnaval para otros... Nosotros luchamos por esto, y el alma un poco se te cae. Esto si se sabe volvemos nosotros a la normalidad, y no vamos a perder la música... Lo mejor ha sido el volver", explica el director Andrés Martínez. Existe cierto temor a que haya "quien aproveche para decir que este es su final en la banda. O no, o a lo mejor pospone el retirarse y le entra el pellizco, y dice que quiere durar un año o dos más". Era el caso de Andrés, que se lo iba planteando. "En la calle va a haber el doble de personal. La gente tiene ganas".


11 de diciembre de 2018

Pero, en todo caso, ya es posible tocar en semana santa, "un pasito de Gloria", hay que ensayar "dos o tres horas, con frecuencia. Esto es como el atletismo, hay que prepararse". Todo está siendo sin las marchas complejas. "De las 70 u 80 que tenemos de repertorio, hemos empezado con diez o quince, de las más flojitas. Se puede partir un labio, puede no responder". "Estamos disfrutando y sufriendo. Disfrutando porque es lo que nos gusta y sufriendo porque tenemos la boca como un chicle", dice Andrés. "Disfrutando, porque es lo que nos gusta... porque sabemos que, procesiones esta Semana Santa, va a haber. Te vienes un poco arriba".


Foto: 11 de diciembre de 2018 ·





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