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  • La Voz de Coria

El Coosur Betis sale del Coliseum por la puerta de la esperanza (76-84)

Con suspense y sufriendo hasta el final, pero compitiendo en cada minuto, el conjunto verdiblanco volvió a ganar casi dos meses después y coge oxígeno en la carrera por la permanencia.


EVANS, LANZANDO UN TIRO A CANASTA EN EL SAN PABLO BURGOS - COOSUR BETIS

De Burgos salió el Coosur Betis con la moral reforzada tras una victoria arrancada desde el sufrimiento, la angustia y el suspense. Un triunfo heroico de valor doble ante un rival directo al que ahora, aunque continúe sellado en la última posición de la tabla, el conjunto de Casimiro vigila más de cerca. Lo tiene a tiro de un triunfo. Con el manchego a los mandos ha competido mucho mejor el equipo, pero esta vez, a diferencia de los partidos anteriores, fue más estable, evitando esas desconexiones que tan malas pasadas le habían jugado. Evans, imperial con 19 puntos, cinco rebotes y diez asistencias; y Pasecniks, con 16 tantos y ocho rechaces, conformaron la sociedad más productiva de un Coosur Betis que del Coliseum, el día más necesario, se marchó por la puerta de la esperanza.

Volvió a vencer casi dos meses después.


Al descanso, la igualdad era absoluta en Burgos tras una gran puesta en escena del Coosur Betis a la que siguió un pequeño bache, que afortunadamente no fue uno de esos apagones rotundos que casi lo habían echado de los partidos en las tres jornadas precedentes, y después un óptimo final de la primera parte que le permitió rehacerse del peligroso 31-22 que el San Pablo Burgos había taladrado al comienzo del segundo cuarto.


Si algo demostró ese primer tiempo en el Coliseum, que asistió al estreno de Travis Leslie con la camiseta verdiblanca, es que la ascendencia en el juego del equipo de Evans, Brown y Pasecniks comienza a consolidarse. Fueron los tres mejores del conjunto de Luis Casimiro. El base, algo errático en el tiro, repartió siete asistencias, dividiendo la zona en multitud de ocasiones y siendo generoso con sus compañeros; el ala-pívot, aunque estuvo menos de diez minutos en la pista, aportó nueve puntos y cuatro rebotes; mientras que Pasecniks, quien ya fue el más destacado del Coosur Betis ante el Bitci Baskonia, no se amedrantó por la intimidante presencia de Kravic y fue un auténtico dolor de muelas en la pintura para la defensa del San Pablo Burgos. Con once puntos y seis capturas (14 de valoración) se marchó al intermedio el siete pies letón, cada vez integrado en el engranaje.


Y bien que lo necesita el Coosur Betis, que en el primer cuarto defendió con firmeza hasta que el balón llegó a las esquinas. Desde ahí, Dani Díez le hizo un traje al Coosur. Cuatro de cuatro en el triple para el internacional español como impecable serie para abrir boca en un inicio igualado en el que ya tuvo minutos Leslie. Le costó encontrarse. Perdió dos balones, sólo anotó desde el tiro libre, atrapó dos rebotes y, jugando de tres, sufrió en la defensa de Dani Díez. Fue mejorando, y mucho además. Con el ingreso de Gamble para ajustar el juego interior del San Pablo Burgos lo pasó mal el Betis, que perdió fuelle una vez puso en marcha Casimiro la rotación. Se echó de menos a Evans, Brown y a Pasecniks cuando no estuvieron en la pista.


Al intento de demarraje burgalés (31-22) le pusieron freno los verdiblancos gracias a un parcial de 6-15 rematado con un tiro libre de Bertans (37-37). Dani Díez y Salash anotaron de nuevo, pero Leslie y Brown establecieron el empate al descanso (43-43). En el tercer cuarto, que siguió la misma tónica, el Coosur Betis cometió varios de esos pecados en los que Casimiro está poniendo el foco. Pasecniks regaló la tercera falta, luego Cvetkovic otra en un dos más uno tras una pérdida suya y, para rizar el rizo, Benite asestó de tres tras rechace ofensivo de los azulones. Afortunadamente, que el conjunto verdiblanco encajara no le bajó las persianas en ataque. Es más, siguió afinado, con Evans sumando asistencias, Pasecniks incomodando por dentro e incluso Agbelese dando minutos de calidad en la pintura al báltico.


Evans acapara balón


El ritmo trepidante de puntos bajó en la segunda mitad del tercer cuarto, pero de los raíles de la igualdad no salía el choque. Había mucho en juego y se percibía en cada jugada, en cada bloqueo, en cada tiro y en cada falta. Burjanadze, tras una rotación del balón en estático del Coosur Betis, acertó de tres (60-63), pero entonces emergió en el partido Renfroe para colocar un 6-0 (66-63). Cuando regresó Evans a la pista tras unos instantes de respiro, el balón fue para él y casi exclusivamente para él. Lo monopolizó. Se siente con confianza y galones para tirar del carro, aunque se buscó la vida en incursiones a la canasta burgalesa porque no estaba activado su mejor socio, Pasecniks, reservado por las personales, sino Burjanadze y Báez. El dominicano, precisamente, erró dos tiros libres en la jugada que echó el telón del tercer acto. Raro en él.


Con 68-65, el principal debe verdiblanco eran las pérdidas, diez, pero aun así estaba metido de lleno en el partido. Necesitaba, eso sí, ser más quirúrgico y preciso que nunca porque tenía toda la pinta de que al partido lo definirían los pequeños detalles. La tensión fue in crescendo en ambos equipos. Tanto era lo que se jugaban que los aros se les fueron cerrando a los tiradores. Evans estaba ya de regreso y su liderazgo, indiscutible, también en defensa, ensuciando los ataques azulones. Leslie y Báez, éste en dos ocasiones, anotaron canastas de mucho talento mientras el San Pablo Burgos, gracias a la defensa verdiblanca, se iba encasquillando, secando. Con casi medio cuarto consumido, solo había metido un punto de tiro libre.


Era el momento del Betis y apareció Bertans para colocar los seis de ventaja (69-75). Momento crítico para los anfitriones. Casimiro relevó entonces a Evans por Cvetkovic para que el americano llegara descansado al rush final. Leslie se fue enchufando y desplegando su catálogo. Tiene talento y parece que jugara a cámara lenta a veces. De una maniobra suya al poste logró el 69-77 para elevar el parcial al 3-14 y dejar en la cuerda floja a su rival.


Ahora le tocaba pasar a la siguiente fase, la definitiva: aguantar y cerrar el partido. Y eso le costó muchísimo al Betis. Se llama miedo a ganar y ese miedo, que dio la impresión de ser pánico, se apoderó del equipo. Desperdició muchos ataques, demasiados, y le dio vida al San Pablo Burgos. Se levantó cuando estaba prácticamente en la lona. Una pérdida de Báez propició la transición y el triple de Dani Díez faltando 47 segundos (76-77). Parcial de 7-0. Ahora el que estaba atorado era el Betis, temblando. Evans cumplió desde la personal (76-79), Mcgee cometió pasos, pero Evans picó el anzuelo, se enredó subiendo la pelota, nadie lo ayudó, no pasó el balón y llegó la infracción de ocho segundos. Vida extra para el San Pablo Burgos con 16 segundos. Afortunadamente, Mcgee erró en su penetración y Evans, tras atrapar el rebote defensivo, volvió a hacer pleno desde el 4,60 e incluso redondeó su estupenda actuación con un triple final desde casi la mitad de la cancha que celebró con la efusividad que merecía la ocasión. Botella de oxígeno para el Coosur Betis en Burgos.


Ficha técnica:

Hereda San Pablo Burgos (26+17+25+8): Renfroe (6), Mcgee (8), Dani Díez (21), Salash (5), Kravic (2) -quinteto inicial-; Queeley (-), Nikolic (3), Benite (6), Dalton (10), Rabaseda (6), Marc García (-), Gamble (9).

Coosur Real Betis (22+21+22+19): Evans (19), Bertans (7), Almazán (3), Brown (11), Pasecniks (16) -quinteto inicial-; Agbelese (4), Cvetkovic (5), Leslie (8), Burjanadze (5), Luis García (-), Báez (6), Pozas (-).


Árbitros: Calatrava, Torres, Martínez Silla. Eliminados Cvetkovic (m. 38) y Mcgee, por cinco faltas (m. 39). Decimoquinta jornada de la Liga Endesa. Coliseum Burgos, ante 7.457 espectadores

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